Estamos en permanente interacción con los que nos rodea. Sustancias, alimentos, personas, situaciones. Cada cosa tiene su efecto y nuestro organismo responde. Si bien la aparición de una enfermedad está determinada principalmente por nuestra carga genética, la predisposición individual, los hábitos, la alimentación, el entorno ambiental y social juegan un papel fundamental para su desarrollo.
A los factores que disminuyen la probabilidad de contraer una enfermedad los llamamos Factores Protectores. En cambio, a los factores que incrementan esta probabilidad los llamamos Factores de Riesgo. Sin embargo, la ausencia o presencia de cualquiera de estos factores no determina la presencia o ausencia de enfermedad, ya que cada uno de nosotros posee una genética, predisposición y entorno particular.

Hay factores que no podemos modificar, como la edad, el sexo o nuestros genes. Algunos de estos factores nos protegerán de ciertas enfermedades y otros nos predispondrán a otras. Pero nada podemos hacer para cambiarlos.

En cambio, existen factores de riesgo modificables que sí podemos cambiar o erradicar de nuestras vidas, como el sedentarismo, ciertos condimentos y preparaciones, el hábito de fumar o el consumo de drogas o alcohol.
Sin embargo, siempre podemos adquirir nuevos hábitos y costumbres protectoras, como la realización de ejercicio, una alimentación balanceada, una buena hidratación, el hábito de meditar y la aprehensión de mecanismos de afrontamiento.
Además podemos tomar conciencia sobre el impacto que tiene nuestro entorno social y laboral sobre el nivel de estrés, y cómo éste nos predispone a enfermar. Incluso conocer qué sentirse obligado a desempeñar actividades poco gratificantes y mal remuneradas podría tener el mismo efecto, o incluso desencadenar desórdenes como la depresión o la ansiedad.

Todo lo que nos rodea tiene un impacto en nuestro cuerpo y mente. Tomar conciencia de que nos hace bien y que nos hace mal es el primer paso para una vida más saludable.

Los profesionales de Take Health ofrecen asesoramiento y recomendaciones multidimensionales para reconocer eso que nos hace bien y eso que nos hace mal. Brindan un enfoque multidisciplinario para la adquisición de hábitos saludables, control de factores de riesgo, rutinas de ejercitación y planes alimentarios asociados a consultas psicoterapéuticas que te ayudarán a incorporar herramientas para mejorar tu calidad de vida de forma global e integrada. Solicita tu cita online aquí.