Bárbara Fredrickson (1998)
B. Fredrickson define a las emociones cómo una respuesta multidimensional que incluye tensión muscular, segregación hormonal, cambios cardiovasculares, expresión facial y procesamiento de la atención que se desplieguan en un espacio corto de tiempo y supone una reacción subjetiva al ambiente, acompañada de cambios orgánicos. Las emociones positivas serían esta tendencia pero en respuesta a estímulos valorados como agradables. Y son la alegria, el interés, el orgullo, la gratitud, la diversión, la inspiración, la serenidad, el asombro, la esperanza y el amor. Tienen funciones adaptativas, sociales y motivacionales más amplias, dirigidas a explorar, saborear, jugar e integrar. Se vinculan con la ampliación de la atención, mejoras en los recursos físicos, intelectuales y sociales de la persona, a través de respuestas más creativas y variadas, mejorando el campo del pensamiento y facilitando las relaciones sociales a través de la cooperación y la amistad.

La mente no reconoce la diferencia entre lo real y lo imaginario. Contruye y visualiza una situación, imágen o anécdota donde prevalezca alguna de las emociones positivas y disfruta de revivirla mientras respiras. A practicar!